Redacción científica

Cómo estructurar un artículo científico antes de escribirlo

9 min de lectura

Hay una escena que se repite: el trabajo de campo terminó, los datos están analizados, y entonces alguien abre un documento en blanco y escribe «Introducción». A partir de ahí, el artículo se construye hacia adelante, párrafo a párrafo, y la estructura aparece sola. Casi siempre aparece torcida.

Un artículo científico no se estructura al escribirlo. Se estructura cuando se diseña el estudio, y lo que queda para el final es sólo la redacción. Este artículo trata de las decisiones que conviene tomar antes de escribir la primera frase, y de por qué tomarlas tarde cuesta reescrituras enteras.

Por qué IMRaD no es una convención arbitraria

Introducción, Métodos, Resultados y Discusión no es un formato que alguien impuso por gusto. Es el orden en que un lector experto necesita la información para poder juzgar si te cree.

  • Introducción: qué se sabía y qué faltaba por saber. Termina en la pregunta.
  • Métodos: qué se hizo, con detalle suficiente para que otro pudiera repetirlo.
  • Resultados: qué se observó, sin interpretarlo.
  • Discusión: qué significa, qué limitaciones tiene y qué queda abierto.

La secuencia responde a una pregunta implícita del lector: «¿por qué debería creerme esto?». Y la responde en el único orden posible: primero el hueco de conocimiento, después el procedimiento, después la observación, y sólo al final la interpretación. Alterar ese orden obliga al lector a aceptar conclusiones antes de saber cómo se obtuvieron.

La consecuencia práctica es que si tu estudio no puede contarse en ese orden, el problema no es de redacción.

Escribe primero Métodos, no Introducción

Es el consejo que más tiempo ahorra y el que más cuesta aceptar.

Métodos es la única sección que se puede escribir sin haber terminado nada más, porque describe lo que ya hiciste. No requiere saber qué salió. Y escribirla temprano tiene un efecto que sorprende: obliga a admitir los huecos del diseño mientras todavía se pueden tapar.

Quien redacta Métodos al final se encuentra a menudo con que no puede describir con precisión cómo se seleccionó la muestra, porque no se decidió con precisión. Ahí ya no hay redacción que arregle nada.

Después de Métodos, el orden que menos reescritura produce es: Resultados, Discusión, Introducción, y por último resumen y título.

Elige la guía de reporte antes de recoger los datos

Existen guías consensuadas que dicen, para cada tipo de estudio, qué información debe aparecer en el artículo. No son sugerencias de estilo: muchas revistas las exigen y muchos revisores las usan como lista de comprobación.

  • CONSORT para ensayos clínicos aleatorizados.
  • PRISMA para revisiones sistemáticas y metaanálisis.
  • STROBE para estudios observacionales: cohortes, casos y controles, transversales.
  • ARRIVE para investigación con animales.

La red EQUATOR mantiene el catálogo completo y actualizado, incluidas las guías para diseños menos frecuentes.

El error habitual es consultarlas al escribir. Para entonces la guía deja de ser una ayuda y se convierte en un inventario de lo que falta: si CONSORT pide el método de ocultamiento de la asignación y nadie lo registró, no hay forma de añadirlo después.

Leídas antes de empezar, esas listas funcionan como un plan de recogida de datos: dicen qué habrá que contar, y por tanto qué hay que anotar.

Una tabla o figura por objetivo específico

Antes de escribir Resultados conviene dibujar, en papel, las tablas y figuras que va a contener. No los datos: la estructura vacía.

Ese ejercicio revela dos cosas de golpe. La primera, si algún objetivo específico se quedó sin evidencia que lo responda. La segunda, si hay tablas que no responden a ningún objetivo, que es más frecuente de lo que parece: aparecen porque el análisis las produjo, no porque alguien las necesitara.

Regla útil: cada tabla y cada figura debe poder asociarse a un objetivo específico. Las que no pueden, o van a material suplementario, o sobran. Un artículo con catorce tablas y cuatro objetivos no está siendo exhaustivo; está sin ordenar.

El resumen se escribe al final, pero se planifica al principio

El resumen es lo único que leerá la mayoría, y lo único que un comité de evaluación tiene garantizado leer. Aun así suele redactarse con prisa, en el último momento.

Conviene escribir una versión provisional al empezar, de cinco frases: contexto, hueco, qué se hizo, qué se espera encontrar, por qué importaría. No para publicarla, sino porque es la prueba más barata de si el trabajo tiene una historia. Si esas cinco frases no salen, el problema está en el diseño y todavía hay tiempo.

Al terminar, se reescribe con los resultados reales. Y si el resumen final se parece poco al provisional, eso también es información: significa que el estudio respondió a otra pregunta, y la Introducción tendrá que ajustarse.

Discusión: tres cosas, y sólo tres

La Discusión se desborda con facilidad porque es la única sección donde se puede opinar. Tres contenidos la sostienen:

  • Qué significa el hallazgo principal, en una frase, al principio. No al final.
  • Cómo encaja con lo que ya se sabía, incluido lo que lo contradice. Omitir el trabajo que apunta en contra es la forma más rápida de perder credibilidad ante un revisor que sí lo conoce.
  • Qué limita la conclusión, dicho por ti antes de que lo diga otro. Una limitación reconocida se lee como criterio; la misma limitación descubierta por el revisor se lee como descuido.

Lo que no va: repetir Resultados con otras palabras, y afirmar causalidad cuando el diseño sólo permitía describir asociación. Ese segundo punto es la puerta por la que se cuela la mayoría de las conclusiones infundadas, y depende del diseño, no de la redacción.

Decide la autoría antes, no después

Es la conversación que nadie quiere tener al principio y que se vuelve mucho peor al final.

El Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas (ICMJE) define cuatro criterios que deben cumplirse todos para figurar como autor: contribuciones sustanciales a la concepción o el diseño, o a la obtención, análisis o interpretación de los datos; redacción del borrador o revisión crítica de su contenido intelectual; aprobación de la versión final; y aceptar responsabilidad sobre la integridad del trabajo.

Ese cuarto criterio es el que suele sorprender: la autoría no es un reconocimiento, es una responsabilidad. Quien aporta financiamiento, recoge datos siguiendo instrucciones o revisa la ortografía no cumple los cuatro, y su sitio son los agradecimientos.

Acordarlo por escrito al empezar, con el orden de firma y quién será autor de correspondencia, evita el conflicto más común y más evitable de un equipo de investigación.

Elige la revista antes de escribir

Cambiar de revista después de escribir cuesta una reescritura completa: cambian el límite de palabras, el número de figuras, el formato de las referencias, la estructura del resumen y a veces la propia sección de métodos.

Tres preguntas bastan para decidir:

  • ¿Ha publicado esa revista trabajos parecidos en los últimos dos años? Si no, probablemente el tema queda fuera de su alcance, por muy bueno que sea.
  • ¿Está indizada donde tu convocatoria o tu institución exige que lo esté? Varias convocatorias peruanas de investigación piden explícitamente Scopus o Web of Science, y algunas exigen cuartil.
  • ¿Puedes cumplir sus requisitos de datos? Cada vez más revistas exigen depositar los datos o declarar por qué no.

La comprobación de diez minutos antes de escribir

  • La pregunta de investigación, escrita en una sola frase.
  • La guía de reporte que corresponde al diseño, descargada y leída.
  • Las tablas y figuras dibujadas vacías, una por objetivo específico.
  • El resumen provisional de cinco frases.
  • La autoría acordada por escrito, con orden y correspondencia.
  • La revista elegida, con sus normas a la vista.
  • Métodos redactado, aunque los resultados no estén.

Siete puntos. Ninguno exige tener datos, y los siete se vuelven caros si se dejan para después.

Por qué esto también decide financiamiento

En una convocatoria de investigación, el compromiso de publicación no es retórico. Los concursos de PROCIENCIA para 2027 exigen, en sus modalidades avanzadas, artículos aceptados o publicados en revistas indizadas en Scopus o Web of Science, con cuartil mínimo, y basados en datos obtenidos dentro del propio proyecto.

Eso convierte la estructura del artículo en parte del plan de proyecto, no en una tarea posterior. Un equipo que no ha decidido qué va a publicar, dónde y con qué diseño, está comprometiendo un resultado que no sabe si podrá entregar.

Dónde seguir

En Investigación científica trabajamos el diseño antes que la redacción: la pregunta, la comparación, el instrumento y el plan de análisis. Si el trabajo va a presentarse a una convocatoria, en Proyectos y financiamiento lo formulamos con la estructura que el evaluador espera leer. Y en Funding Radar publicamos convocatorias abiertas con su público objetivo, su plazo real y su fuente oficial.

Si tienes un manuscrito parado, o una convocatoria con compromisos de publicación que no sabes si podrás cumplir, cuéntanos el caso y lo revisamos contigo.

Fuentes

  • Red EQUATOR, catálogo de guías de reporte — equator-network.org
  • CONSORT, PRISMA, STROBE y ARRIVE, guías de reporte por tipo de diseño.
  • Criterios de autoría del Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas (ICMJE).
  • Bases del concurso E041-2027-03 «Proyectos de Investigación Aplicada a Prioridades», aprobadas por la RDE N.º 082-2026-PROCIENCIA-DE, para los compromisos de publicación citados.

Este artículo describe prácticas editoriales consensuadas, no una norma única. Cada revista publica sus propias instrucciones y son las que mandan.

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